HISTORIA DE LA CIUDAD

EJES CULTURALES

La ciudad de Paraná ha sido epicentro de memorables hechos históricos y al mismo tiempo el paso del tiempo y muchos de sus vecinos han dejado huella en su patrimonio construido y cultural.

Se proponen otras intervenciones culturales, éstas sí, principalmente vinculadas a la promoción de las artes, la historia y la revalorización de sectores de la ciudad a través de acupuntura urbana cultural.

LAS PROPUESTAS

Entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, numerosos pobladores procedentes principalmente de Santa Fe, se afincaron en La Bajada, en la orilla oriental del Paraná. La población del lugar fue desarrollándose lentamente, tanto en la zona ribereña, como en los campos aledaños al río, sin que se realizaran las ceremonias acostumbradas al fundarse una ciudad española: no hubo elección del terreno, careció del rollo de la justicia y del acta fundacional. 

 Luego de un tiempo, construyeron un fuerte en la zona de los que hoy es la Plaza 1º de Mayo para protegerse de los aborígenes y comenzaron la explotación ganadera y de piedra caliza, abundante en la zona. Ya para 1731, se construye una capilla y se asigna como primer párroco al sacerdote Francisco Arias Montiel. 

La historia de Paraná se remonta a casi un siglo antes de 1813, fecha en la que es ascendida a villa y tomada como fecha “fundacional”. 

Es necesario rescatar esos casi 100 años negados.

Entre el 24 de marzo de 1864 y el 2 de diciembre de 1861, Paraná fue capital de la Confederación Argentina hasta que Buenos Aires es designada capital del País en 1862. 

En 1883 con la reforma de la Constitución Provincial, Paraná recuperó el carácter de capital provincial, que había obtenido en 1822. Mientras Paraná fue capital de la Confederación, Concepción del Uruguay era la capital provincial.

Este es un período de gran importancia histórica para la ciudad pero que ha quedado en el olvido. Se ha perdido mucho patrimonio de la época y se debe trabajar para conservar los que restan.

La ciudad es un producto cultural. Paraná posee un importante patrimonio construido que muestra marcas de distintas épocas que puede explotarse como un recorrido cultural y turístico, desde el Puerto Viejo hasta la zona central, sus plazas, viviendas y el modo de hacer ciudad de cada época.

A comienzos del Siglo XIX, la vida de la ciudad tenía como uno de sus puntos neurálgicos al entonces Puerto, en la zona que hoy conocemos como “Puerto Viejo”. En ese sector quedan aun viviendas, que pese a algunas tener mucho deterioro, reflejan una época en la bajada de Los Vascos y Av. Estrada.

Cuando la ciudad fue capital de la Confederación, la presencia de arquitectos que vienen de la mano de Urquiza género una escuela que mediante elementos visibles dio una manera de hacer ciudad.

Algunos ejemplos de este patrimonio construido son: La Biblioteca Provincial, que está sobre calle Alameda de la Federación y otras obras de su entorno.

La Generación del 80, dejó también su marca en lo construido en la ciudad. Con la llegada de los inmigrantes se generan nuevas tipologías de viviendas, ejemplos de esto son la Biblioteca de la Legislatura o el Archivo Provincial, para el tipo de la conocida como Casa del Gringo”, otros ejemplos son los palacios o villas, como el actual edificio del IOSPER, la Residencia Barbagelata.

Más cercano en el tiempo, podemos ver marcas en diferentes construcciones del Art Déco, como diferentes casas y el Palacio Rosenbrock, actual edificio de Gendarmería. También cabe mencionar la corriente racionalista que se desarrolló hacia 1930 y dejó sus marcas en muchas viviendas de la zona alta del Parque Urquiza

Párrafo aparte y que merece especial atención es el Cementerio Municipal, que como ciudad de los muertos, también tiene amplios vestigios de cada una de las épocas de esta historia.

Objeto de locas especulaciones, los túneles de la ciudad en casi su mayoría son desagües pluviales, pero han calado tan fuertemente en el inconsciente colectivo que pueden ser explotados de manera turística. Es necesario una correcta identificación, reapertura y restauración de algunos de ellos.

Conocer y reconocer a aquellas mujeres que hicieron historia y aportaron a la cultura local a través del nombramiento de calles y espacios públicos. Coordinar con otras dependencias para la generación de programas que apunten a la promoción de la memoria de estas mujeres pioneras.

El poeta y periodista pasó largos años en la ciudad, hasta algunos se animan a decir que se inspiró en los gauchos de la zona para sus obras más célebres. La casa donde vivió hoy es un consultorio en calle España.

Es un pasaje que se extiende entre La Paz y Colón. Intenta rememorar a la ciudad de finales del siglo XIX. Últimamente, ha perdido importancia y cuidado, la arquitectura no ha sido mantenida y sus espacios públicos tampoco. Es necesario revitalizar la zona, mejorando su arquitectura, impulsando la actividad de artistas allí.

En pleno desarrollo hoy en día, está ubicado entre Buenos Aires y San Martín, y es un espacio para revitalizar culturalmente. Paraná no tuvo una gran población afro, pero su presencia cultural ha permanecido latente. Correctamente desarrollado, el pasaje puede ser un punto de acercamiento cultural a lo afro, se puede explotar el candombe como producto cultural, y la instalación de bares y cafés.

Cuidar de este lugar es clave, no sólo por su valor arquitectónico, sino como lugar de resguardo de la literatura y la historia. Posee un auditorio que debe ser revalorizado.

Destacado a nivel internacional por su acústica y belleza, es patrimonio de la ciudad y un lugar importante para conservar y explotar. Le falta un café, profundizar las visitas guiadas, y ser lugar de promoción de las artes musicales y escénicas.

Cesáreo Bernaldo de Quirós fue un destacado pintor gualeyo que tuvo su casa-taller en la zona del Barrio Costero de Paraná, casi en el límite norte de la ribera del río. Hoy la casa está en ruinas, y la zona es un espacio marginal, desconectado al resto de la ciudad, poco accesible y habitado por familias de pescadores y de quinteros bolivianos. Si la casa fuera reconstruida o difundida como un lugar para visitar, esa zona cobraría importancia. Se podrán instalar comedores de pescado y de comidas típicas bolivianas, para brindarles empleo sustentable a los lugareños y fomentar el desarrollo de la zona.

EJES DEL DESARROLLO CULTURAL

El desarrollo cultural de una ciudad no debe circunscribirse solamente al apoyo a eventos culturales, marketing de íconos o recitales gratis. El acceso a la cultura no puede limitarse sólo a cuántas bandas, museos o libros puede acceder el ciudadano. La cultura, por sobre todo, es un proceso social. En ella, sus principales componentes son los significados y definiciones socialmente construidos. Cada evento u objeto cultural parte de este entretejido cultural, es  su condición de existencia. Eventos culturales sin significados culturales son vacíos, carecen de importancia más allá del evento o el marketing que se pueda realizar del mismo.

Por lo antes mencionado, es que éstas directrices buscan trabajar sobre el proceso cultural antes que sobre los eventos (sin dejarlos de lado, por supuesto), entendiendo que trabajando sobre los significados intangibles que forman parte de la cultura paranaense, se pueden mejorar, potenciar o resignificar dicha cultura. Éstas directrices están estrechamente vinculadas a Paraná Futura, por lo que comparte su espíritu y se sirve de sus proyectos para el desarrollo cultural

Se han escogido dos ejes principales que marcarán el rumbo del desarrollo cultural:

  • El río: la ciudad toma el nombre del río que moja sus riberas. Los cursos de agua forman parte importante de la matriz cultural de las ciudades. Paraná es una ciudad que desaprovecha el río, pero que mantiene latente su relación con él. Resignificar el río apareja también mejorar la cultura del cuidado del agua, los arroyos y la contaminación, por lo que lleva un doble propósito.
  • El mate: esta infusión y las relaciones que genera entre las personas ha caracterizado a la cultura paranaense, reflejada principalmente es la Fiesta Nacional del Mate y en monumento al ingreso de la ciudad. Revalorizar el mate y sus relaciones, entender la idiosincrasia a través de él, permite pensar una ciudad que invite a tomar mate, a recorrerla y a disfrutarla.
  • Otros ejes de promoción: Además de éstos ejes, se proponen otras intervenciones culturales, éstas sí, principalmente vinculadas a la promoción de las artes, la historia y la revalorización de sectores de la ciudad a través de acupuntura urbana cultural.

Créditos de la Fotografía: "Estructuras en Relieve" de Emilio Kuffer bajo licencia CC BY-SA 2.0

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